El científico Charles Darwin desarrolló la teoría de la evolución explorando el archipiélago que se encuentran a unos mil kilómetros de la costa de Ecuador, las islas Galápagos. Gracias a ello, actualmente este lugar es considerado un paraíso de la biodiversidad.
Conocido como uno de los destinos más famosos del mundo para la observación de la fauna, las islas Galápagos fueron la inspiración para que Darwin escribiera su obra “El origen de las especies” en 1859, en la que detalla cómo las especies van evolucionando según su ambiente natural.
Cuando Charles llegó a este archipiélago en 1935, notó que las aves tenían un pico diferente. Esta diferencia le hizo pensar que las especies no eran estables, sino que cambiaban sus características físicas para adaptarse a su entorno natural, dando paso a la evolución.
Las Galápagos, el paraíso de la fauna
Tras muchos años de estudio, nos hemos dado cuenta de la gran variedad de especies únicas que habitan este archipiélago, el cual se conforma por 13 grandes islas volcánicas, 6 islas más pequeñas y 107 rocas e islotes.
Las condiciones de sequía y aridez del suelo impiden que sobreviva cualquier mamífero, por lo que las Galápagos se convirtieron en una especie de «tierra prometida» para los reptiles, que crecieron y evolucionaron sin depredadores, según National Geographic.
Por si fuera poco, los animales que viven ahí no muestran temor alguno por los humanos, por lo que tendrás oportunidad de fotografiar a un león marino, ave o iguana a muy pocos centímetros de distancia, ¡lo cual no sucede en ninguna otra parte del mundo!
¿Es fácil viajar a las islas Galápagos?
Quienes tienen la oportunidad de viajar hasta este sitio, deben cumplir con ciertas condiciones y sobre todo, tener mucho cuidado y respeto por las especies que habitan en las islas.
Para este año se espera que lleguen cerca de 280 mil turistas. Se puede llegar hasta las Galápagos en un crucero o de forma independiente pero en cualquier caso, necesitarás tener siempre a un guía naturalista contigo.