Quién fue la abuela de Felipe VI, la royal que aseguran era idéntica a la princesa Leonor

La heredera al trono español ha llamado la atención por su sorprendente parecido a esta royal

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La princesa Leonor tiene un gran parecido con uno de sus antepasados

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Leonor, primogénita de los reyes Felipe VI y Letizia de España, ha captado la atención desde hace tiempo por un sorprendente parecido físico con uno de sus parientes, una royal nacida a finales de los 1800s.

Se trata de su tatarabuela, Victoria Luisa de Prusia, abuela materna de la reina Sofía, madre de Felipe VI, con quien comparte rasgos extraordinariamente similares, lo que ha fascinado a los seguidores de la realeza.

La princesa de Asturias, quien nació el 31 de octubre de 2005 en Madrid, ha causado una gran cantidad de comparativas en redes sociales, ya que su apariencia evoca una conexión histórica con sus ancestros, especialmente con la hija del káiser Guillermo II de Alemania.

Este vínculo se hace más evidente a medida que la joven princesa crece. Las fotografías de Victoria Luisa en su juventud muestran rasgos que muchos identifican en la princesa Leonor: una mirada serena, facciones delicadas y una elegancia natural que trasciende el tiempo.

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La princesa Leonor ha sido comparada con Victoria Luisa de Prusia

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¿Quién fue Victoria Luisa de Prusia?

Victoria Luisa Adelheid Mathilde Charlotte nació el 13 de septiembre de 1892 en el Palacio de Mármol de Potsdam, Alemania, y falleció el 11 de diciembre de 1980 en Hannover.

Fue la única hija mujer entre los siete hijos del último emperador alemán, Guillermo II, y de la emperatriz Augusta Victoria de Schleswig-Holstein, destacó desde joven por su belleza y carácter decidido. Su vida estuvo marcada por un episodio que desafió las convenciones de su tiempo: su romance con Ernesto Augusto de Hannover, heredero de una familia enfrentada históricamente a los Hohenzollern, la dinastía prusiana a la que pertenecía.

El matrimonio entre Victoria Luisa y Ernesto Augusto, celebrado el 24 de mayo de 1913 en Berlín, no solo fue un acto de amor, sino también un hito diplomático que puso fin a décadas de rivalidades entre las casas de Hannover y Prusia. La boda, una de las últimas grandes ceremonias reales antes del estallido de la Primera Guerra Mundial, contó con la presencia de figuras como el zar Nicolás II de Rusia y el rey Jorge V del Reino Unido. De esta unión nació Federica de Hannover, quien años después se convertiría en reina de Grecia al casarse con Pablo I y daría a luz a Sofía, la madre de Felipe VI y abuela de Leonor.

Tras la derrota de Alemania en 1918 y la abolición de la monarquía, Victoria Luisa y su familia se alejaron de la vida política, estableciéndose en Hannover. Aunque su papel público disminuyó, mantuvo su relevancia en círculos aristocráticos y, en sus últimos años, plasmó sus vivencias en unas memorias tituladas ‘La hija del káiser’, publicadas en 1965, donde relató su experiencia en la corte imperial y los drásticos cambios históricos que presenció.

Un legado que une pasado y presente

Un detalle simbólico refuerza esta conexión: la tiara prusiana, un regalo de boda del káiser Guillermo II a su hija en 1913. Esta joya, elaborada con diamantes y perlas, ha pasado de generación en generación dentro de la familia. La reina Sofía la lució en su boda con Juan Carlos I en 1962, y la reina Letizia la llevó en su enlace con Felipe VI en 2004. No sería sorprendente que, en un futuro, Leonor continúe esta tradición al portar la misma pieza, consolidando así el legado de su tatarabuela.

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