Aunque en la actualidad la ley sálica sigue vigente en muy pocas monarquías, esta antigua norma formó parte de muchas de las casas reales de Europa y del mundo en el pasado. Mientras que hoy en día se ha convertido en una de las más polémicas ya que esta no permite a las mujeres ni a sus descendientes acceder al trono.
¿Pero de dónde viene su origen y por qué se le conoce con ese nombre? Hoy te contamos su historia.
¿En qué consiste la ley sálica?
Esta antigua norma es un principio jurídico que históricamente ha excluido a las mujeres de la sucesión al trono o de la herencia de ciertos títulos nobiliarios. Se originó en la Europa medieval y se basa en la premisa de que solo los varones pueden heredar.
Y si bien, como ya adelantábamos al inicio, ya ha sido abolida en muchos países modernos, sigue siendo relevante en algunos contextos históricos y culturales.
Mientras que su nombre se debe al pueblo germánico de los salios (en latín, Salii), que habitaba la región de Frisia, en la actual Alemania. Este pueblo fue uno de los primeros en adoptar y promulgar este tipo de ley de sucesión, que luego se extendió a otras regiones de Europa a través de los francos, quienes se encargaron de popularizarla.
Por otra parte, el impacto más significativo en la popularización de la ley sálica ocurrió con la dinastía merovingia y posteriormente con la dinastía carolingia, particularmente bajo el reinado de Carlomagno.
Este emperador extendió considerablemente el territorio controlado por los francos y promovió la ley sálica como parte de su sistema de sucesión, influyendo así en otras dinastías y reinos que adoptaron principios similares de primogenitura masculina.
¿En qué monarquías existe la ley sálica?
Por increíble que parezca, esta antiquísima ley todavía se encuentra vigente en monarquías como la japonesa, la cual impide a las mujeres de la Casa Imperial heredar el trono.
En este caso, aunque hace tiempo se consideró abolirla, finalmente se decidió seguir con ella. Sin embargo, esto ha puesto a la realeza nipona en peligro ya que, debido a la ley sálica, actualmente existen muy pocos miembros varones que puedan suceder la corona.
Además de esta Casa Real, el principado de Liechtenstein es la única monarquía en Europa que en pleno 2024 sigue rigiéndose bajo esta ley.
Por último, otras monarquías como España y Mónaco cuentan con una variación de esta norma conocida como ley agnaticia, la cual si bien no deja a las mujeres excluidas del trono, sí prevalece la preferencia del varón por encima de la mujer.