La imagen de la realeza británica desplazándose en sus vehículos oficiales, sin el cinturón de seguridad abrochado, ha generado curiosidad y debate. Desde Kate Middleton hasta el Rey Carlos III, pasando por la Princesa Ana, la aparente despreocupación por la seguridad personal ha sido una constante. Sin embargo, detrás de esta aparente negligencia, se esconde una compleja red de protocolos de seguridad y consideraciones prácticas.
Michael Chandler, experto en seguridad que ha protegido a personalidades como Paul McCartney y Bradley Cooper, reveló para Daily Mail que la principal razón por la que la realeza prescinde del cinturón de seguridad es la seguridad misma. En situaciones de alto riesgo, la rapidez con la que un miembro de la realeza puede ser extraído de un vehículo es crucial. “Como se puede imaginar, existe preocupación por extraer a un capital de un vehículo lo más rápidamente posible”, afirma Chandler.
Por qué Kate Middleton y otros miembros de la realeza no abrochan el cinturón de seguridad en los autos
La decisión de usar o no el cinturón de seguridad no es arbitraria. Se basa en una exhaustiva evaluación de riesgos, que determina las precauciones necesarias en cada situación. Además, existen protocolos específicos para eventos ceremoniales y oficiales, donde la imagen pública y la comodidad también juegan un papel importante.
Excepciones legales y precedentes para los miembros de la realeza
Según el Daily Mail, el Rey Carlos III, como monarca, goza de inmunidad soberana, lo que lo exime de ser procesado por infracciones de tráfico. Sin embargo, para otros miembros de la realeza, como el Príncipe y la Princesa de Gales, la situación es diferente. Si bien no están exentos de la ley, es poco probable que sean detenidos por no usar el cinturón de seguridad, ya que se asume que la decisión fue tomada por su equipo de seguridad.
Además de la seguridad, la comodidad y la conveniencia también influyen en la decisión de no usar el cinturón de seguridad. En eventos oficiales, donde la realeza debe entrar y salir constantemente de los vehículos, abrocharse y desabrocharse el cinturón puede resultar engorroso. Además, el cinturón puede arrugar la ropa, lo que no es deseable en apariciones públicas.