El rey Felipe VI de España se convirtió en el centro de la atención en su más reciente aparición pública gracias a su lenguaje no verbal, el cual inevitablemente dejaba escapar ciertos gestos que denotaban una grn incomodidad. Una situación que varios apuntan a que se debería a la publicación de unas fotos de la princesa Leonor en bikini en una revista española.
Según lo que analizó el experto en comunicación no verbal Javier Torregrosa para Semana, el monarca presentó signos evidentes de desagrado durante su visita a la Universidad Alfonso X El Sabio, en Madrid, este miércoles 2 de abril.
Los gestos de incomodidad de Felipe VI
Este experto, que es fundador de No verbal y experto en neurociencia aplicada a las emociones, señalaba que había varios “ítems” en Felipe de Borbón que denotaban su incomodidad como el cruzar los brazos, “lo que significa que está en una situación de lejanía y resguardo” ya que “no está ni abierto ni relajado”. También, este experto destacó cómo el monarca escondía los dedos de su mano derecha debajo de su brazo izquierdo, “lo que quiere decir que en este momento no está cómodo”.
Además, Torregrosa sugiere que “la cara del Rey Felipe habla por sí sola” ya que, para él, su expresión denotaba que quería huir en ese momento. “Si observamos su rostro podemos ver que su cabeza se dirige ligeramente hacia atrás. La cabeza está ladeada hacia la izquierda y eleva de forma muy ligera el mentón, lo que nosotros definimos como cabeza en alejamiento. Esto indica huida y que quizás le gustaría estar en otro sitio en ese momento”, apuntó.
También,el experto en lenguaje no verbal sugiere que el esposo de Letizia Ortiz estaría conteniendo su enojo. “Se ve que la ira es contenida porque los labios se aprietan, por lo que se puede ver que tiene un pensamiento que le enfada pero que quizás no sea el momento y que no lo pueda decir”, según su análisis.
Por otro lado, según lo que recoge Semana de fuentes cercanas, la publicación de las imágenes de Leonor de Borbón sería una situación que no agradaría a don Felipe ya que ello haría que la atención se centre en otro aspecto y no en su educación castrense. “El Rey está dolido porque esto ensombrece el trabajo de la princesa en su formación militar”, mencionan.
Sin embargo, cabe resaltar que previo a estas fotos, el monarca ha tenido que hacerle frente a otra noticia igual de escandalosa: la demanda civil interpuesta por su padre, el rey emérito Juan Carlos I, contra el expresidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, por atentar contra su derecho al honor. Una acción legal de la que se deslindó el Palacio de La Zarzuela.
Mientras tanto, la publicación de estas fotos de la princesa de Asturias en traje de baño ha reavivado el debate sobre la privacidad de los miembros de la realeza, especialmente en situaciones personales, y también deja en evidencia la constante tensión entre la vida privada de la Familia Real Española y el escrutinio mediático al que están sometidos.